Joven tinerfeño discriminado por el Ejército por tener diabetes

Santa Cruz de Tenerife, a 20 de mayo de 2021

A finales de 2018, la comunidad de asociaciones de personas con diabetes, de la mano de la Federación Española de Diabetes (FEDE), celebró un hito que llevaba muchos años solicitándose al Estado; conseguir incluir en las convocatorias de plazas a los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado y de las Fuerzas Armadas a las personas con diabetes. El Consejo de Ministros aprobó una Orden el 30 de noviembre de 2018 referente a un acuerdo por el que actualizó el catálogo de causas médicas para excluir en el acceso al empleo público para las mencionadas instituciones del Estado. Junto a la diabetes, también se beneficiarían de este Acuerdo las personas con VIH, las personas con celiaquía y las personas con psoriasis. Tras muchos años en la que los colectivos de personas con diabetes lucharon para cambiar aquella lejana Orden del año 1988, que impedía presentarse a las personas con dichas patologías a las convocatorias públicas de estos Cuerpos, muchas personas con diabetes vieron en la nueva Orden del Consejo de Ministros una oportunidad. Es el caso de Carlos David Hernández David, un tinerfeño con diabetes tipo 1 desde que tenía nueve años. Ahora tiene veinticuatro y un título Universitario por la ULL; Grado en Náutica y Transporte marítimo.

Carlos quiso probar suerte en el Ejército, concretamente en la Marina, ya que su formación universitaria, sus constantes esfuerzos y su pasión por el mundo del Mar le daban muchas opciones de éxito. Se preparó de forma concienzuda durante meses y consiguió en la primera fase de las pruebas ocupar la undécima posición de las veinte plazas ofertadas en un proceso selectivo al que se presentaron más de quinientas personas de toda España. Quedaba una segunda fase donde tenía que ser evaluado por facultativos médicos del Ejército, además de realizar pruebas de personalidad y pruebas físicas. Sin embargo, su sueño se vio truncado cuando uno de los médicos que le atendieron en la valoración hecha en la Subdelegación de Defensa de Santa Cruz de Tenerife le manifestó de palabra que no podría continuar su proceso opositor por su diabetes tipo 1. El candidato argumentó y mostró la existencia de la Orden del Consejo de Ministros de 2018 e incluso aportó un informe médico favorable de su endocrinólogo habitual del Hospital Universitario Nstra. Sª de Candelaria (S/C de Tenerife) en la que constaba el excelente control de su diabetes que siempre ha tenido y sigue manteniendo Carlos. La única opción que le ofrecieron en la Subdelegación de Defensa era presentarse a una segunda valoración con otro profesional médico en Gran Canaria pero, en caso de aceptar, debía acudir pagándoselo de su bolsillo. Eso fue lo que hizo, acudió el 9 de abril al Centro médico MACAN, perteneciente a Defensa, pero recibió la misma respuesta; no podía continuar su proceso selectivo por tener diabetes.

Frustrado, Carlos acudió a la Asociación para la Diabetes de Tenerife (ADT), de la cual es socio. En ADT empatizamos lógicamente con él y colaboramos redactando un escrito en su defensa que registramos por sede electrónica al Ministerio de la Función Pública e incluso a la Consejería de la Función Pública del Gobierno de Canarias. Pocos días después, Carlos recibe una llamada en la que le citan el 26 de abril en el Hospital Central de la Defensa en Madrid para una tercera valoración médica, esta vez por un endocrinólogo militar. Las esperanzas de Carlos lógicamente crecieron, ya que por teléfono le manifestaron que anulaban las valoraciones hechas en Tenerife y Gran Canaria y le harían esta nueva. Eso sí, también se tendría que costear él el desplazamiento y el alojamiento, ya que, al ser de Canarias, tuvo que acudir desde día anterior para que le diera tiempo a acudir a esta tercera valoración prevista para la mañana de dicho día. La sorpresa fue que, por tercera vez en dos semanas, este facultativo corroboró la decisión de sus antecesores y le comunicó que el «No Apto» era correcto. Confuso y cabizbajo, Carlos comunicó a la ADT esta nueva mala noticia. Sin embargo, no dispone ni ha recibido, a fecha de hoy, ningún escrito donde conste el «No Apto» en las valoraciones médicas y en qué normativa se basaron estos facultativos para calificarlo de esa manera.

El pasado 17 de mayo, ADT (y no Carlos) recibe una carta certificada del Ministerio de Defensa, firmada por el Subdirector General de Reclutamiento y desarrollo Profesional de Personal Militar, perteneciente a la Subsecretaría de Defensa, argumentando que a Carlos se le aplicó el Apartado A-5 del cuadro médico de exclusiones, que viene a recoger que los procesos endocrino metabólicos que produzcan alteraciones morfológicas o funcionales de importancia pronóstica o que requieran terapia sustitutiva continua y sean incompatibles con la profesión militar, motivándolo de forma individual por informe técnico emitido por el servicio médico correspondiente, que en el caso de Carlos fue de un oficial médico especialista en Endocrinología y Nutrición.

Ante tal respuesta y ante tal situación, que consideramos totalmente discriminatoria y absolutamente contraria al texto y al espíritu de la Orden dictada por el Consejo de Ministros en 2018, ADT ha querido redactar esta nota para que sirva como denuncia pública en aquellos medios de comunicación que deseen publicarla o hacerse eco de este hecho. Además, ADT facilitará todo el apoyo que esté en sus manos para ofrecer a este joven con diabetes la mejor de las defensas posibles. ADT ha puesto este caso en mano de un abogado especialista sanitario en procesos discriminatorios por padecer diabetes y casi con toda seguridad, se presentará un recurso de vulneración de derechos fundamentales ante la Institución judicial competente.

Fuente: ADT